Ingredientes:
Para 4 personas
200 g de pasta hojaldrada
1 vaina de vainilla
150 g de azúcar
600 g de ciruelas amarillas deshuesadas
20 g de mantequilla
1 cda de miel de pino
1 huevo
50 cl de helado de vainilla
azúcar glass
Para la pasta streusel:
50 g de mantequilla ablandada
100 g de azúcar
1 cdita. de canela en polvo
50 g de harina
Para la natilla:
4 yemas de huevo
30 g de azúcar
2 cdas. soperas aguardiente de ciruelas amarillas
Elaboracion:
Extender la pasta de hojaldre a un espesor de 3 mm.
Con la ayuda de un círculo de aluminio de 10 cm de diámetro cortar 4 discos.
Colocarlos en un plato. Cubrirlos con plástico y refrigerar 2 h.
Cortar la vaina a lo largo y extraer con cuidado los granos con la punta de un cuchillo.
Hervir el azúcar en 50 cl de agua.
Añadir los ganos de vainilla y las ciruelas.
Cocer a fuego lento durante 5 min. Retirar del fuego, dejar enfriar y escurrir.
Pasta streusel:
Mezclar la mantequilla, el azúcar y la canela.
Incorporar la harina poco a poco.
Mezclar suavemente, sin trabajarla demasiado, hasta obtener una pasta seca y granulosa.
Precalentar el horno a 220 ºC.
Barnizar los discos de pasta hojaldrada con el huevo batido y hornearlos durante 10 min.
Dejarlos enfriar ligeramente para partirlos en dos a lo ancho.
Esparcir la pasta streusel en las tapas de los discos. Hornearlos unos minutos a obtener un color ligeramente dorado.
Dejarlos enfriar y espolvorearles azúcar glass.
Fundir la mantequilla y la miel.
Freir las ciruelas durante algunos minutos hasta que empiecen a tomar color.
Natilla:
Vaciar todos los ingredientes de la natilla en un recipiente y poner a baño maría a fuego lento.
Batir la mezcla hasta que espese y se vuelva cremosa.